Cosmética natural

En el mercado existen una gran variedad de productos cosméticos, diariamente utilizamos gran cantidad de ellos sin fijarnos en su composición y las consecuencias que pueden tener para nuestra salud y el medio ambiente. La cosmética natural nos permite consumir cosmética de una manera más saludable y sostenible, pero es importante saber diferenciarla de la que no lo es.

¿Qué es la cosmética natural?

Aunque no hay una definición clara sobre qué es la cosmética natural podemos decir que es aquella en la que, por lo menos, un 90% de sus componentes son naturales (de origen vegetal, animal, mineral o microbiológico), con probados efectos beneficiosos sobre nuestra salud, y que no contienen ingredientes nocivos para nuestra salud ni para el medio ambiente.

¿Cómo diferenciar la cosmética verdaderamente natural?

En la actualidad, está muy de moda utilizar la palabra natural para publicitar los productos cosméticos. En las estanterías de los supermercados podemos encontrar cada vez un mayor número de envases de cosméticos donde aparece la palabra natural, aunque realmente no lo sean. Esto es debido a que no existe una legislación clara respecto al etiquetado de la cosmética natural, por lo que las empresas pueden poner lo que les apetezca en sus envases aunque simplemente sea para vender más.

Por todo esto, es muy importante que como consumidores aprendamos a diferenciar la cosmética natural de la que no lo es. La mejor manera de hacerlo es realizar nuestro propio análisis de cada producto.

Para ello es importante:

  • Fijarnos en la etiqueta donde aparecen los ingredientes del producto antes de comprarlo. Normalmente está indicada bajo las siglas INCI (international nomenclature of cosmetic ingredients).
  • Buscar productos que contengan una alta proporción de ingredientes naturales. Estos vienen indicados con su nombre científico en latín. Algunos ejemplos son: Agua (aqua), aceite aguacate (persea americana oil), aceite de almendras dulces (prunus amigdalis dulcis oil), aceite de caléndula (calendula officinalis flower oil), manteca de cacao (theobroma cacao butter), manteca de karité (butyrospermum barkii), etc.
  • Evitar productos en los que haya una gran cantidad de ingredientes químicos. Si nos encontramos con un producto que contiene muy pocos ingredientes naturales y muchos químicos podemos desconfiar claramente de él, ya que de natural tendrá muy poco.

En los siguientes post iré profundizando en todo lo necesario para aprender a consumir cosmética realmente natural: lectura y comprensión de las etiquetas de los productos, reconocimiento de los ingredientes tóxicos, y muchos más temas interesantes.

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